Es recordarlo… y ya me duele

Esta frase o dicho popular que tantas veces he escuchado, lo tomamos a la ligera, como una expresión que carece de veracidad, una frase hecha sin mayor importancia, sin embargo, voy a explicaros en que situaciones puede darse que con el recuerdo podemos sentir dolor o más concretamente sensación de disconfort en la mayoría de casos, podéis leer una entrada que hice hace tiempo para el blog de la SEFID donde explico un estudio que hicieron con gente que tenía dolor lumbar y como se despertaba el dolor-disconfort.

No existe una única área en el cerebro donde se procesa el dolor, es diferente por ejemplo, del olfato, la vista, el reconocimiento de caras… son áreas bien delimitadas donde llevan a cabo su único cometido, que es procesar este tipo de información, aunque no trabajan solas, todo el cerebro se ayuda entre sí para llevar a cabo cualquier acción. El dolor sin embargo es algo mucho más complejo, vemos que entran en funcionamiento áreas que a priori “no tienen nada que ver”(pero si que son muy relevantes y son importantísimas) con el dolor:

–        La memoria o sistema límbico: el área donde se procesan los recuerdos.

–        Área motora primaria: donde se procesa el movimiento, se programa el movimiento que se va a realizar.

–        Área somatosensorial: es donde se representa y reconoce nuestro propio cuerpo, es decir, nuestro GPS personal, en algún sitio debe decir que tenemos 5 dedos en la mano y no 8, pues es aquí.

–        El tálamo: aquella parte del cerebro que hace de filtro de casi todo lo que llega al cerebro (excepto el olfato). Os invito a hacer un experimento, cuando estéis en un lugar público, haced atención a vuestro alrededor, escucharéis cosas que no escuchabais antes. Ese sonido antes también llegaba a vuestros oídos, pero no lo escuchabais porque el tálamo lo filtraba, porque no le otorgaba ninguna importancia, entonces lo desechaba, imaginaros que esto no existiera, el cerebro se volvería loco con todos los estímulos (sonido, tacto, nocicepción, etc) que le llegan.

–        Cortex cingulado anterior: Es el área que se encarga de las conductas motivacionales o emotivas, es muy importante! Todos sabemos que cuando algo nos duele de verdad, cambia nuestro estado emocional.

–        Otras áreas como la amígdala, cerebelo, cuerpo estriado, área cortical de la visión, la medula espinal y sus laminas, etc…

active brain

Después de haber sufrido dos neumotórax y pasar momentos verdaderamente dolorosos (en lo físico y en lo emocional, recordad que para el dolor es igual de importante a nivel cerebral, como hemos visto antes) porque deben pincharte en el pulmón, cuando te vienen a visitar amigos y familiares, ellos quieren que les cuentes la historia completa y a mí que me gusta dar detalles, les explicas todo el procedimiento técnico. Cuando acabo la historia que tan bien la cuento, me ha hecho revivir todos aquellos momentos, activándose las áreas antes mencionadas, la de la memoria, recuerdos, la emoción sufrida y verdaderamente se despierta un malestar en el torax y dolor en la región donde me puncionaron, porque ese trance pasado se grava como algo importante en el cerebro ya que ha sido una amenaza y alerta para tu cuerpo, y solo es necesario encender una cerilla (un área de las mencionadas) para que se encienda la hoguera (sentir malestar e incluso dolor).

De esto se aprende que si no quieres seguir sensibilizando el cerebro, es decir, seguir manteniendo este circuito activo y seguir dándole importancia a este suceso, es no pensar, no regodearse en la pena, no revivirlo, porque si no le estamos dando más fuerza para que pueda ser un factor de cronificación, porque a base de activarlo y poner en marcha el circuito, este se graba (imaginaros un camino en el monte, se hace a base de que la gente pase siempre por el mismo sitio) y es más fácil que se active en el futuro.

Dolor

El dolor yace en el cerebro, es una respuesta cerebral, de este modo se explica lo comentado aquí, que sin tener daño en el cuerpo físico se pueda revivir un dolor pasado. Piensen, acéptenlo y rompan ideas preconcebidas.

Podéis seguir las actualizaciones del blog mediante la página de Facebook https://www.facebook.com/SoyPacienteDeSamu esperamos que os agrade y compartáis las entradas para una mayor difusión de la fisioterapia que sigue siendo una disciplina sanitaria no bien conocida en algunos países.

Muchas gracias por leer y por favor comentad.

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5 respuestas a Es recordarlo… y ya me duele

  1. @fisiosebas dijo:

    Buenas Samu! como siempre muy buena entrada y muy útil para nuestros pacientes. Entiendo que la entrada va dirigida para evitar la cronificación de una experiencia dolorosa, y estoy de acuerdo en los mensajes que das, no regodearse en la pena, no revivir el dolor… en todo menos en uno, en el de no pensar. Sobretodo en pacientes donde la sensibilización ya es un hecho, en estos pacientes puede que no pensar y seguir a lo suyo funcione, pero no siempre. Simplificando mucho, si entendemos al dolor como nuestro sistema de alarma, en ocasiones con no hacerle caso a la alarma solo conseguimos que suene más fuerte. Y me da la sensación que esto es más evidente en pacientes con problemas neuromusculoesqueléticos, o sea los nuestros. Pacientes con lumbalgias crónicas, etc… en estos pacientes, yo lo que les suelo decir es que cuando tienen es dolor tan invalidan-te sin justificación, que reflexionen sobre ellos, que piensen si ese dolor realmente esta acorde con el estado de sus tejidos, que comprendan que ese dolor solo puede salir de su cerebro y que su columna está bien, puesto que luego pueden hacer otras actividades mucho más estresantes para sus tejidos. Esto es lo que les digo yo, pero realmente no se si es el mejor mensaje, o si hay otros mejores, a ver si alguien comenta, porque cuesta mucho cambiar las creencias en este tipo de pacientes, sobretodo los que tienen su RM, con sus diagnósticos, o incluso si están operados,… es todo muy complejo.

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  2. Antonio haro dijo:

    Hola Samuel, siempre es un placer leerte, como te he comentado me has solucionado algunas dudas, eso que si revives una vivencia traumática, puedes activar el circuito del dolor, sin haber daño. Muy interesante!!! Y creo que todos hemos pasado por eso!!! Jeje

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  3. Hola Samuel, me ha parecido una entrada muy didáctica y me gusta mucho cómo explicas la implicación de las áreas y el funcionamiento del proceso memorístico del dolor. El único punto donde discrepo en alguna medida, es aquí:

    “si no quieres seguir sensibilizando el cerebro, es decir, seguir manteniendo este circuito activo y seguir dándole importancia a este suceso, es no pensar, no regodearse en la pena, no revivirlo”

    Opino que no se trata de no pensar o de no sufrir, sino de aprender a pensar de otra forma o aprender a sufrir. Pienso que es un matiz importante, dado a que si le decimos al paciente que lo que tiene que hacer es no pensar en el dolor, automáticamente les estamos invitando a que lo hagan en igual o mayor medida, en mi opinión.

    Quizá me equivoque pero estoy bastante convencido que realmente querías expresar algo similar a lo que te comento.

    Saludos y gracias por compartir esta entrada.

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    • Fisiostyle dijo:

      Si tienes toda la razón, en esta parte debería haber hecho una pausa y escribirlo como tu dices. Lo bonito del blog es esto mismo, que entreis y debatamos conceptos para ayudar a los pacientes.

      Un saludazo, gracias por corregirme y leer

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  4. Miriam dijo:

    Sí, yo opino igual. De hecho, en un curso que hice hace poco el docente nos explicó que en un estudio que se realizó en dos grupos con lumbalgias crónicas, si no recuerdo mal, a uno de ellos se le realizó tratamiento convencional de fisioterapia y al otro se le explicó el origen y mecanismo del dolor, y si no me equivoco, el segundo grupo experimentó mayor mejoría.
    Considero que el estado anímico, y el raciocinio es un factor crucial a la hora de mejora de alguna lesión. Conocer, razonar y asumir de dónde viene el dolor y cómo funciona el mecanismo creo que es fundamental. Siempre teniendo en cuenta que cada persona es un mundo, y sin obsesionarse buscando el por qué me duele algo, o cómo… etc . La virtud está en el término medio.
    Un saludo.

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