Aceptación como parte de la terapia

Hay una sensación en ciertos pacientes/personas, que cuando te fastidias/lesionas alguna parte de tu cuerpo, vas al traumatólogo, él te opera y lo arregla al 100%. En ciertos casos es cierto, pero corre el ejemplo popular, que somos como un coche el cual podemos arreglarlo y cambiar de piezas, pero el cuerpo humano no es así, no se puede garantizar un 100% dependiendo del estado de los tejidos.

Los tejidos del cuerpo envejecen, pierden sus características para realizar y desempeñar sus funciones en el cuerpo, por ejemplo, el cartílago tiene una función de amortiguar y facilitar el deslizamiento para el movimiento de las articulaciones; los tendones son elásticos y estabilizan activamente, soportando altas cargas de trabajo en muchas articulaciones; los ligamentos son elásticos, tienen función de estabilización pasiva uniendo los huesos y haciendo que no se separen entre ellos; y así podríamos continuar.

Con lo que, cuando te fastidias/lesionas una parte de tu cuerpo y los tejidos a reparar han envejecido, se han dañado y el desgaste es muy pronunciado, el traumatólogo va a repararlo, pero NO puede hacer que vuelva a rejuvenecerse, teniendo sus características originales, con lo que el resultado final de la operación después de haber pasado por una buen fisioterapia, no podrá ser en muchos casos una recuperación total como cuando era más joven y todo funcionaba perfectamente.

Muchas veces en las etapas finales (al comienzo también) de la recuperación, debemos centrarnos en explicarle al paciente que debe aceptar el estado de los tejidos y el resultado de la operación, para evitar el efecto nocebo, pensamientos rumiantes y la frustración. El resultado final es una realidad, que por más esfuerzo y fisioterapia que haga no va a mejorar sustancialmente. No es un plato de buen gusto para el fisioterapeuta, pero no debemos dar falsas expectativas, ya que muchas veces los objetivos del paciente no son realistas y con los objetivos que nosotros podemos llegar a cumplir.

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Mi profesor Rafa Torres siempre nos remarcó, que no hay peor nocebo que una operación fracasada, pero yo añadiría que una operación bien hecha y satisfactoria, puede ser muy nocébica, si no dejamos claro que objetivos podemos cumplir y no dar falsas expectativas.

Voy a plasmar la experiencia vivida con un paciente que estoy tratando ahora mismo en el gabinete. El señor C tiene 50 y pocos, de oficio soldador, vino antes de la operación donde ya comenzamos una preparación preoperatoria. Su lesión era una rotura masiva de los tendones subescapular y supraespinoso junto con una luxación del tendón largo del bíceps del hombro. La operación pasó satisfactoriamente, hemos hecho una recuperación adecuada por la buena comunicación con su traumatólogo para respetar las etapas de cicatrización. Ahora tiene una flexión activa de 150º, abducción 90º, rotación externa de 45º e interna que llega hasta la zona lumbar, tiene quejas de dolor en la zona del acromion, muchos handicaps relacionados con actividades de fuerza y carga.

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Desde hace algún tiempo, parte de mi dedicación consiste en hacerle ver que no va a poder volver a desempeñar el mismo trabajo que antes hacía, ni otras cosas que estén relacionados con cargar pesos (un día vino diciendo que no pudo empujar junto un compañero un coche que se había quedado sin batería). Yo le hago ver que él sigue teniendo un brazo útil y hábil, la operación ha sido satisfactoria, hemos alcanzado unos objetivos realistas y que puede llevar una vida normal, pero claro, no la misma vida que antes y debe hacerse a la idea, en vez de estancarse en lo que no puede hacer, le hago ver todo lo que puede hacer, que debe aceptarlo y pasar pagina porque sino la frustración va ser el resultado final. Le voy a dar tiempo porque estas situaciones no son fáciles y creo que tiene potencial para cambiar, pero sino creo que acaba mi función como fisioterapeuta (profesional de la salud) y empieza la del psicólogo, para ayudarle en otra faceta que atañe su salud.

Muchas gracias por leer y espero vuestros comentarios.

Podéis seguir las actualizaciones del blog mediante la página de Facebook https://www.facebook.com/SoyPacienteDeSamu esperamos que os agrade y compartáis las entradas para una mayor difusión de la fisioterapia, que sigue siendo una disciplina sanitaria no bien conocida en algunos países.

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